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lunes, 16 de julio de 2012

La red de tráfico de datos mantenía estrechos contactos con agentes del CNI

En el sumario consta una operación supervisada por jefes del servicio de espionaje




Varios de los implicados en la red de tráfico de datos desarticulada por la policía el pasado mayo aparecen vinculados con espías del Centro Nacional de Inteligencia, el organismo público responsable de facilitar al presidente del Gobierno informaciones de interés para el Estado. A lo largo de los más de 16.000 folios del sumario de la Operación Pitiusa se ven contactos con agentes del CNI, a los que un grupo de sospechosos se refiere con el nombre en clave de Los ranas.




Los estrechos lazos que los integrantes de la trama mantenían con agentes del CNI quedaron confirmados también cuando estos últimos contactaron con la policía para interesarse por las acusaciones que pesaban sobre sus amigos detenidos. Lo que no queda claro es qué tipo de relación había entre unos y otros, aunque hay indicios de que los espías del CNI usaban a los detectives y colaboradores que conformaban el inmenso comercio de datos secretos.

Las investigaciones realizadas durante un año por la Unidad Territorial de Seguridad Privada de Barcelona culminaron el pasado mayo. Como consecuencia de la operación hay más de 150 imputados, entre ellos detectives privados, funcionarios de Hacienda, el Inem, el Catastro, la Seguridad Social, guardias civiles y colaboradores de otro tipo. Entre ellos manejaban una "ingente" cantidad de datos secretos que supuestamente vendían a empresas y particulares, además de hacer trabajos por encargo, como penetrar en el ordenador de una persona para robarle todo el contenido de su disco duro.




La conexión del CNI con este entramado es palpable, por ejemplo, en las conversaciones telefónicas grabadas por la policía al detective Aitor Gómez y un tal Tino en relación con una operación destinada a descubrir una red de contrabando de tabaco. Aitor Gómez es el hombre de la agencia Winterman en Bilbao, mientras Tino aparece algo así como un colaborador de este en Ourense.



Al referirse a un infiltrado al que van a usar a tal fin, Tino le dice a su compañero: "Temo que pueda manipularnos a todos. Es un líder". Tino, preocupado porque va a meterse "en un merengue muy gordo", admite que tiene un "problema" por unos antecedentes por intrusismo profesional, y añade que prefiere no pedir "un segundo favor" a su primo, nombre en clave con el que designa a su contacto del CNI en Galicia, según fuentes policiales.



De los pinchazos telefónicos se desprende que Guardia Civil y CNI investigaron el contrabando gracias a sus contactos con detectives, que vigilaban a un tal Songo y a una mujer. Estos importaban 20 contenedores de Marlboro al mes. La mercancía ilícita entraba por el puerto de Valencia. La tabaquera Philip Morris —propietaria de marcas como Marlboro, Chesterfield y L&M— quiso poner fin a esa situación y solicitó, supuestamente, la investigación a una agencia de detectives.



Aitor y Tino se reunieron en un hotel de Madrid a la asistieron mandos de la Guardia Civil (los verdes, como aparecen en el sumario) y miembros del Centro Nacional de Inteligencia en Vigo, a los que apodan Los ranas. Ambos están inquietos y son conscientes de la "importancia" del caso. Aitor discute con un hombre no identificado sobre la fecha de la reunión. "Espérate, déjame verificar si Guardia Civil me dijera que sí seguro, porque no lo sé, tío", dice ese interlocutor anónimo, que en alguna ocasión le llama desde la Comandancia de Vitoria.




Aitor le explica a ese interlocutor, miembro de la Guardia Civil, que es una "operación del CESID" [antiguo nombre del CNI], y que va a ser este servicio el que "decida quién lo va a reventar, si lo revienta la policía nacional, los verdes o nuestra gente". No obstante, Aitor Gómez insiste en que "quien va a llevar la voz cantante" es el CNI. El propio guardia civil reconoce que el cuerpo andaba detrás de este asunto desde hacía año y medio y que se dirigió a Aitor para "tener más datos".



"Si vienen los del centro [de inteligencia] es para dar cobertura al informante, no para organizar ellos nada (...) Es simplemente de protección, porque no se fían de la Guardia Civil, que es lo que me dijiste", apunta el guardia al detective.



Tras la reunión, Aitor y Tino se muestran preocupados por si el caso está judicializado o no. "De eso depende que podamos sacar adelante nosotros el tema con la información que tenemos", recalca Aitor en una conversación.



Otro de los imputados que mantiene contactos con el CNI es Matías Bevilacqua-Brechbuhler, que desempeña un papel fundamental en la trama de tráfico de datos. Bevilacqua, un hacker de 36 años y de origen argentino, hace trabajos para dos de los detectives que cayeron en la redada policial: Sara Dionisio y Juan Manuel Olivera. Todos ellos habían coincidido, junto al policía local Sergio Corcoles en la empresa Cybex.



Al ser detenido, Bevilacqua ya avisó a los policías de Barcelona que hacía trabajos delicados para los servicios de inteligencia españoles. En prueba de ello, facilitó un número de teléfono y el nombre en clave de "don Aquiles", el oficial de enlace del CNI para el que trabajaba. Don Aquiles corroboró después su versión.



En el extenso sumario judicial hay un tercer nexo que revela los contactos de la trama de tráfico de datos con el CNI: la llamada telefónica de José Moraga, de Madrid, a Sergio Corcoles, policía local de Santa Maria de Palautordera (Barcelona), cuya intensa actividad supuestamente ilegal fue el origen de la investigación. Moraga le dice que ha logrado su número de teléfono a través de "un amiguete del CNI". De ahí se deduce que Corcoles tenía contactos con miembros del CNI con los que presuntamente intercambiaba información, según fuentes policiales.







La red que espió a Telma Ortiz grabó al marido de Cospedal

El marido de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, fue grabado el pasado mes de septiembre en uno de los restaurantes de moda de Madrid por la red de tráfico ilegal de información que encargó el espionaje de Telma Ortiz, como desvelo la revista 'Interviú'.





Según fuentes policiales, un ejecutivo pagó 20.000 euros por la grabación que dos detectives realizaron a Ignacio López del Hierro, esposo de la dirigente popular, mientras almorzaba con dos directivos de la empresa Neoris en el restaurante Ten con Ten, de Madrid, precisamente uno de los locales preferidos de la princesa de Asturias para quedar a comer con sus amigos.




Sin embargo, los investigadores desconocen aún quién pidió la información de la hermana de Letizia con la intención de publicarla en un medio de comunicación. La red, desarticulada el pasado mes de septiembre por la policía de Barcelona, vendía mensualmente información confidencial de 3.000 personas. En la operación fueron detenidas 189 personas, entre ellas, detectives privados, policías y funcionarios.


ESPIONAJE EN MASA

El Estado no puede consentir el tráfico de datos de los ciudadanos ni la cultura de la impunidad





Personas de relevancia pública como Telma Ortiz, hermana de la princesa de Asturias, o Ignacio López del Hierro, marido de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, han sido espiadas por la red de tráfico ilegal de datos investigada por la policía. Que aparezcan nombres conocidos no es el hecho más llamativo, sino la existencia y funcionamiento de una organización criminal, presuntamente en torno a detectives, dedicada a traficar con datos confidenciales a gran escala: declaraciones de Hacienda, movimientos de cuentas bancarias, historiales médicos (hasta de niños), listados de llamadas telefónicas, controles de conversaciones ajenas. Miles de personas eran espiadas con la ayuda de funcionarios situados en zonas sensibles del Estado (Hacienda, Policía, Guardia Civil, Seguridad Social, Sanidad, Inem, Catastro, Tráfico, registros de la propiedad, juzgados...) y la de empleados de entidades financieras u operadores telefónicos. A la vista de la enorme cantidad de peticiones que los jefes de la red hacían a sus proveedores —a alguno le exigían 150 expedientes diarios—, se comprende que la policía hable de un tráfico “ingente”.




Cuando una red de espionaje privado ha podido funcionar durante muchos años, sin ser molestada, es que un numeroso y heterogéneo conjunto de personas se creían poco menos que impunes. En el sumario aparecen inquietantes indicios de conexiones entre elementos de esa red y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), algunos de cuyos controladores de fuentes se interesaron por varios de los implicados a medida que eran detenidos. Es de esperar que las investigaciones, conducidas por un juzgado de Barcelona sirvan también para esclarecer si había algún consumidor particularmente goloso de los datos espiados y en manos de quién han acabado.



No solo los cabecillas y vendedores de información confidencial, sino los funcionarios o empleados que revelan datos ilegalmente deberían sentir todo el peso de la ley. El problema, precisamente, es la relativa levedad de ese peso. El artículo 18 de la Constitución proclama “el secreto de las comunicaciones”, “el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen”, y plantea limitaciones al “uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos”. Pero resulta difícil encontrar derechos tan largamente violados como los del artículo 18.



La falta de facultades de control y de penas severas explican la extensa difusión social de la cultura de la permisividad sobre las intromisiones en la intimidad. Empresas y ciudadanos no vacilan en cometer delitos con tal de obtener armas con las que luchar contra competidores o mejorar sus posiciones en pleitos o contenciosos privados. No se trata de “corruptelas menores”, sino de un cáncer que los poderes públicos tienen que combatir con toda contundencia.


jueves, 28 de junio de 2012

Bancos, seguros y abogados, principales clientes de la red de tráfico de datos

Los mejores clientes de la trama de venta de datos desarticulada por la policía de Barcelona eran las entidades bancarias, las aseguradoras, las agencias de cobro de morosos, los despachos de abogados y las grandes empresas, según fuentes de la investigación. En las 300 conversaciones transcritas por los investigadores, tras los pinchazos telefónicos autorizados por el juez, se repiten los nombres de este tipo de entidades. No obstante, lo que puede aportar una mejor radiografía de este escándalo son los 80 discos duros informáticos decomisados a los detectives privados e intermediarios detenidos.



Entre las víctimas de esta organización más destacadas están Telma Ortiz, hermana de la princesa Letizia, e Ignacio López del Hierro, esposo de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP. Pero aparte de ellos hay directivos de empresas, trabajadores y personas muy diversas que eran coaccionadas mediante los datos obtenidos ilegalmente por la trama de espías y los funcionarios corruptos que les facilitaban los expedientes a cambio de dinero.



El volumen de información que manejaba esta auténtica telaraña era ingente. Prueba de ello es una conversación telefónica que un tal Francisco P., un intermediario muy activo, mantuvo en enero pasado con una funcionaria del Inem de Badalona (Barcelona). En la charla, el tal Francisco le dice: “A partir del lunes, vas a tener miles para hacer. Me piden un mínimo de cien o doscientos diarios”. La policía cree que esa cifra corresponde a expedientes laborales que ella debería obtener de forma clandestina.



Otro conseguidor muy destacado es Juan Antonio R., un detective radicado en Cantabria, especializado en captar datos en Hacienda para posteriormente vendérselos a otros detectives o a diferentes entidades.



Los tentáculos de la red disponían también de información tan sensible como historiales clínicos. Para ello, no dudaban en hacerse pasar por médicos, como hizo en una ocasión Jordi A., un detective de la provincia de Barcelona, que consiguió telefónicamente que una doctora de Canarias le diera el historial personal del trabajador de una empresa.



Al margen de la compra de datos a funcionarios corruptos, la organización tenía en su entramado a personas como Matías B., un habilidoso ingeniero informático de Barcelona que ha trabajado mucho para el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Por medio de él, lograban penetrar en los discos duros de las personas a las que alguien quería atacar, lo que les permitía tener acceso a sus correos electrónicos y a todo el contenido de sus ordenadores. De esa forma, se apoderaban de información comprometida que más tarde lavaban haciendo que la víctima —generalmente un trabajador al que una empresa quería despedir— accediese voluntariamente a abrir su ordenador en presencia de un notario.



Las investigaciones de los policías de la Unidad Territorial de Seguridad Privada de Barcelona han revelado también que alguno de los detenidos se jactaba telefónicamente de estar en posesión del censo actualizado de los habitantes de las principales ciudades de España, pese a que tales datos están protegidos por el secreto.



Alguno de los 150 detenidos en la Operación Pitiusa no tuvo ningún escrúpulo en suplantar la identidad de una persona fallecida para así no dejar rastro de su oscura actividad.



“La redada ha causado una auténtica conmoción. Ahora está todo parado. Es imposible obtener ningún dato”, ha declarado a EL PAÍS un detective madrileño.


2012/06/19La inteligencia alemana, vinculada con una trama de asesinatos neonazis

Durante 13 años, un grupo de neonazis acabó con la vida de una decena de inmigrantes. Un nuevo dictamen pericial contradice la versión de la policía





En realidad, Enver Simsek no debería haber estado en Núremberg aquel 9 de septiembre del 2000. Pero su empleado estaba enfermo y fue por eso que aquel vendedor de flores de 38 años se puso en camino. Unas pocas horas más tarde caía al suelo víctima de ocho balazos. Simsek es la primera víctima de una serie de asesinatos en la que fallecieron nueve emigrantes (ocho turco- alemanes y un griego), así como una joven policía. Esta historia no va sólo de neonazis, los clandestinos nacionalsocialistas (Nationalsozialistischer Untergrund [NSU], en alemán). Es también la cronología de un escándalo. Aunque la policía y los servicios secretos conocían a los dos hombres y a la mujer que cometieron los asesinatos, los tres llevaron una vida cuasinormal
Un final de película


En noviembre de 2011 terminó la huida de los neonazis. Después de asaltar un banco, dos hombres abandonaban la escena del crimen, según un testigo. Según la versión oficial, los dos radicales de derechas se suicidaron poco antes de la posible detención. La cómplice está desde entonces en prisión preventiva y se niega a declarar. Hace unos días, una comisión de investigación a cargo de un juez que formó parte del Constitucional publicó un informe sobre el trabajo de los servicios de inteligencia en relación al caso. El informe, de 273 páginas, documenta la extensión de los fallos de la investigación, que hace difícil creer que solamente se trate de incompetencia.



Echemos una ojeada al pasado. En 1996 se formó la organización neonazi Protectores de la Patria Turingia (TuringischeHeimatschutz, en alemán). Uno de sus líderes es Tino Brandt, que al mismo tiempo trabajó como confidente para el centro nacional de inteligencia. También las tres personas que más tarde constituirían la NSU fueron miembros activos de dicha organización. En enero de 1998, la policía hizo un registro en un garaje alquilado por el trío y encontró material explosivo y bombas de fabricación casera. A pesar de la operación, los neonazis consiguieron huir. Se instalaron a cien kilómetros de su pueblo natal. Según la investigación, el servicio secreto alemán aconsejó a los padres de uno de los neonazis que se comunicasen con su hijo solamente a través de cabinas de teléfono públicas, ya que la policía tenía pinchado su teléfono. Ya en 1999 se podría haber detectado a los tres neonazis. La unidad policial especializada que estaba planeando su detención fue anulada. Los motivos aún no han sido explicados por el ministro responsable.



Para financiar su vida en la ilegalidad, los nazis atracaban bancos. A finales de 2000, tuvo lugar el primer atentado en una estación de tren de Düsseldorf. Diez inmigrantes resultaron heridos. Unas semanas más tarde comenzó la serie de asesinatos. Por qué acabó en 2007 sigue siendo un misterio. Lo que es seguro es que los investigadores ignoraron todas las pruebas que apuntaban a la extrema derecha. En lugar de eso, los criminalistas sospecharon de los asesinados y de sus allegados. La policía supuso que los disparos eran consecuencia de confrontaciones entre bandas turcas de vendedores de drogas. Los medios hablaron de los “asesinos del Döner”, de un “mundo paralelo impenetrable de los turcos” que “protege a los asesinos”. Mientras, en la escena de la derecha no era ningún secreto quién estaba detrás de los asesinatos. “Muchas gracias al NSU que ha dado sus frutos. La lucha continúa”, se podía leer en 2002 en el diario de extrema derecha El Lobo Blanco (Der weisse Wolf). El responsable de la publicación era un neonazi que hoy se sienta en el Parlamento de Mecklemburgo-Pomerania Occidental con el partido de extrema derecha NPD.



Una mirada al trabajo de los “Guardianes de la Constitución” (así se llama en alemán el servicio de inteligencia) arroja raras incongruencias. Un ejemplo: antes de que la terrorista del NSU Beate Zschäpe se presentase ante la policía, voló por los aires la guarida del trío, una casa en la ciudad de Zwickau. En las ruinas aparecieron varios “papeles ilegales”. “Estos pasaportes los reciben normalmente los informantes encubiertos que trabajan para los servicios de información del Estado”, dijo el diputado del conservador CSU Hans- Peter Uhl.



Otro ejemplo: en el caso jugó un importante papel el por aquel entonces jefe del servicio de inteligencia de Turingia, Helmut Roewer. En 2000 fue despedido después de que se conociese que había pagado 25.000 euros a un conocido neonazi. “Había una gran camaradería entre la inteligencia y la extrema derecha, que convivían en una atmósfera amistosa“, dice Bodo Ramelow, el jefe del partido Die Linke en Turingia. Para él está claro que el servicio de inteligencia tuvo algo que ver con la desaparición del trío de neonazis. También queda por aclarar el hecho de que el asesinato de Halit Yozgat, en 2006 en Kassel, se produjese enfrente de un cibercafé propiedad de un funcionario del servicio secreto del Estado de Hesse.



Esta alianza entre el servicio secreto y los neonazis no es nueva. En 2002 fracasó un intento de prohibir el partido NPD. El motivo: importantes funcionarios de ese partido trabajaban también para el servicio de inteligencia alemán.




lunes, 18 de junio de 2012

Los " culturetas" de la Inteligencia.

El domingo 10 de junio se daba noticia en esta misma web del nacimiento de una curiosa “Asociación de Ex Miembros del Servicio de Inteligencia Español (AEMSIE)”. El tema se trataba con tanta objetividad que incluso se reproducía íntegramente el artículo de presentación publicado al respecto por uno de sus promotores, el general Ricardo Martínez Isidoro.




Como quiera que en aquella primera noticia crítica sobre AEMSIE (titulada “Los antiguos espías españoles quieren seguir en la brecha, dale que dale”), ya se advertía que si se abría un debate sobre el tema no iba a dejar de animarse, vaya, pues, de inmediato, esta opinión rápida y libre sobre el tema.



Congratula que, atendiendo a una de las primeras críticas lanzadas contra AEMSIE, su presidente, el coronel Juan Martín Roy, proveniente del Ejército de Tierra, haya rectificado a través de la Agencia EFE (16/06/2012) la presentación inicial de la asociación, que dejaba muy clara su exclusiva apertura a los antiguos miembros del CESID y del CNI, excluyendo a los del SECED, que fue la organización fundacional de los Servicios de Inteligencia. Un cambio de criterio plausible, aunque sólo sea como salvaguarda del principio de igualdad constitucional.



Lo que nos parece mucho más discutible es que el principal objetivo de la AEMSIE, cosa en la que insisten sus promotores, sea verdaderamente el de “difundir la cultura de Inteligencia”. Añadiendo que eso es así porque, en su opinión, “la sociedad no tiene muy claro la necesidad de los servicios de inteligencia y su labor”.



No vamos a entrar en si la sociedad española tiene o no tiene clara dicha necesidad, ni, mucho menos, si conoce o quiere conocer la labor que desarrollan los Servicios de Inteligencia, secreta prácticamente en todos sus términos, no tanto por su propia naturaleza como porque así lo establece de forma tajante el artículo 5.1 de la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia. Lo que en todo caso rechina y choca con el buen entendimiento es que, si de verdad se quieren alcanzar esos objetivos, el instrumento para lograrlo sea este tipo de asociaciones de espías eméritos, en vez de una adecuada política de comunicación del CNI o del propio Ministerio de Presidencia del que depende.



Cualquier persona informada en la materia, sabe, por ejemplo, que sin una adecuada industria militar que la soporte, la defensa nacional es una pura entelequia, y que, siguiendo esa misma línea argumental, cuando un país carece de tecnología propia, en ese terreno específico y en otros ámbitos estratégicos concomitantes, la soberanía nacional simplemente no existe.



Estando a lo que estamos, es igual de evidente que sin una cultura de Defensa, la cultura de Inteligencia reclamada por AEMSIE es pura filfa y que, sin una cultura Nacional, el Estado es poco más que una teoría o un mero simulacro administrativo. Pero es que, sin cultura a secas, sobre todo en la versión alemana (kultur) de “cultura-educación” y “cultura-nación”, que hoy por hoy en España falta a espuertas, ¿qué significa la “cultura de Inteligencia”…? Pues nada de nada.



Dicho de otra forma, si el Servicio de Inteligencia tiene por responsabilidad principal la de defender “la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de Derecho y sus instituciones”, es decir la de servir a la Defensa Nacional, es obvio que lo que entonces se debe priorizar, y con razón, es la “cultura de Defensa”. Ese es un esfuerzo/necesidad nacido a raíz de que la Ley 17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del Personal de las Fuerzas Armadas, impusiera un nuevo modelo de Fuerzas Armadas plenamente profesionales, rompiendo la cohesión que hasta entonces, y aun siendo débil, existía entre éstas y la sociedad civil a través del servicio militar obligatorio.



No obstante, la realidad es que en la actualidad este esfuerzo/necesidad para promover la “cultura de Defensa”, esta sumido en el mayor de los fracasos. Y no sólo por razones presupuestarias, sino porque, cuando ha existido dotación económica para ello, que la hubo, su diseño ejecutivo ha primado el interés endogámico y doctrinal de las Fuerzas Armadas, e incluso sus expresiones más académicas, frente al contacto real y llano con la base social...



Entonces, ¿qué sentido tiene en estos momentos difundir una “cultura de Inteligencia” de escaso contenido e interés social y sin subordinarla a una prioritaria “cultura de Defensa”? Quizás el de querer consolidar la generosa mamandurria de las ayudas económicas que le viene prestando la tesorería del CNI; es decir, el de seguir tirando el dinero de “la Casa” por la ventana y el de que algunos de sus fieles más recalcitrantes sigan mamando de sus tetillas, antes y después de jubilarse.



Durante la etapa en la que estuvo al frente del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, Josep Borrell puso de moda el término “ecologeta” para distinguir a quienes pretendían vivir del falso ecologismo de quienes, plenamente informados, eran auténticos ecologistas entregados al servicio de una vocación socialmente admirable.



En una materia tan delicada y cuestionada como la Inteligencia Nacional, también convendría distinguir entre los Oficiales de Inteligencia (agentes y analistas del CNI) con vocación de verdadero servicio a España, socialmente algo más que respetables, y los “culturetas” de la Inteligencia.



Si la AEMSIE continúa su legítima campaña de auto propaganda, estaremos encantados de seguir debatiendo el tema.



*Fernando J. Muniesa es analista y consultor de Defensa y Seguridad




miércoles, 23 de mayo de 2012

EE.UU. construye en secreto la mayor base de espionaje del mundo



La “guerra del ciberespacio”. La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) alista un gigantesco centro de datos en Utah, donde instalará sofisticada tecnología para vigilar Internet y otros medios. En una pequeña y somnolienta comunidad del oeste de Estados Unidos, donde la mayoría de sus casi 7.000 habitantes son mormones, la comunidad de inteligencia está levantando el centro de espionaje más grande que el mundo haya conocido hasta ahora.

La ciudad se llama Bluffdale y se encuentra en el estado desértico y montañoso de Utah, cuya población mira con asombro el gigante que está construyendo el cuerpo de ingenieros del Ejército. Se trata de la nueva base de la poderosa National Security Agency (NSA), que se convertirá en el corazón de un colosal tablero mundial destinado a espiar cada rincón del planeta que considere hostil o afecte los intereses de Washington. Es, tal vez, el paso más beligerante que da EE.UU. en la llamada “guerra del ciberespacio”.

Carroll F. Pollett, director de la Agencia de Defensa de Sistemas de Información (DISA), lo explicó con claridad en una sesión en el Congreso. “ El ciberespacio se ha convertido en un nuevo campo de batalla . Ha adquirido una importancia similar a la que tienen los otros, tierra, mar, aire y espacio. Está claro que debemos defenderlo y volverlo operativo”. En lenguaje militar, el ciberespacio es denominado “quinto campo de batalla”.

El centro de datos de Bluffdale es una descomunal estructura –cinco veces el tamaño del Capitolio– que albergará la más moderna tecnología destinada a interceptar, almacenar, descifrar y analizar la compleja red de comunicaciones del globo. Sus veloces computadoras deglutirán inconmensurables datos captados por los satélites, extraídos de la red de celulares y arrebatados a la Web. En su primera etapa el emprendimiento se mantuvo en estricto secreto hasta que salió a la luz por una investigación del periodista James Bamford, experto en inteligencia, en Threat Leve l, un medio especializado en seguridad.

El amo de esta omnisciente instalación es la NSA, la agencia más poderosa y enigmática de EE.UU., cuya capacidad y recursos dejaron muy atrás a la CIA y al FBI. Su especialidad son las comunicaciones y el criptoanálisis. Es, básicamente, un “Gran Hermano” de formidables dimensiones. Para ello dispone desde hace más de tres décadas de la polémica red de espionaje Echelon, basada en satélites alrededor del planeta.

Este nuevo bunker de la NSA costará unos 2.000 millones de dólares y se espera que lo terminen el año próximo. Pese al aura de secreto, medios estadounidenses adelantaron que constará de cuatro salas de 2.300 metros cuadrados, cada una de ellas llena de servidores. A esto hay que agregarle otras plantas, de medidas similares, destinadas al sector técnico y administrativo. Tal cantidad de equipos necesita un enorme poder de refrigeración y esto, a su vez, de energía. Se presume que consumirá el promedio de electricidad que utiliza habitualmente una pequeña ciudad. Todo el complejo será autosuficiente.

Su funcionamiento, una vez terminado, será el siguiente. Tomará la información recogida por los satélites –particularmente de la red Echelon–, los datos provenientes de agencias en el exterior y las comunicaciones interceptadas en los centros de vigilancia instalados en el mundo, para luego depurar, analizar y determinar que es relevante para la sede madre de NSA en Maryland.

Si bien el proyecto se concreta ahora, tiene su origen en una iniciativa que la NSA impulsó durante el gobierno de George W. Bush tras el 11/S, que se conoció como “Stellar Wind” (viento estelar). Esta actividad de espionaje resultó tan controvertida y peligrosa para los propios estadounidenses que el Parlamento se opuso, y terminó anulándola. Pero desde hace unos años volvió con fuerza. El punto que genera mayor incógnita en este proyecto tiene que ver con la monstruosa cantidad de datos que podrán escanear los equipos de la NSA. De hecho será enormemente superior a lo que se hace actualmente, que de por sí es asombroso.

Más allá de los controles para mantener la seguridad interna, los servicios de inteligencia estadounidenses apuntan ahora a detener los continuos ciberataques chinos que sufrieron agencias del gobierno y empresas , tanto militares como comerciales. Hoy, en esta gran guerra tecnológica desplegada por las potencias, donde el robo industrial se convirtió en un hecho cotidiano, los grandes enemigos para EE.UU. son China y Rusia, y en menor medida Corea del Norte e Irán. En este marco no se sabe muy bien si la gran central de la NSA busca proteger el país contra los ciberataques y descubrir células terroristas, o incursionar con mayor capacidad en el espionaje comercial. El general Keith Alexander, director de la NSA, expuso la cuestión en una comisión del Congreso: “ Necesitamos hacer que sea más difícil para los chinos hacer lo que están haciendo . La propiedad intelectual no está bien protegida, y podemos hacer un mejor trabajo protegiéndola”.

Desde la otra vereda, el coordinador especial de Rusia en tecnología de la información, Andrey Krutskikh, resumió el escenario con estas palabras: “Tenemos una situación en la que se producen millones de ataques de hackers contra nuestro dinero, contra nuestras empresas, en nuestras computadoras privadas, significa que es una forma nueva de confrontación ”.

Para los especialistas, la guerra del ciberespacio entró en una nueva y peligrosa fase, donde el desarrollo tecnológico será fuente de poder y control.

“Estamos a una pequeña distancia del Estado totalitario” , advirtió el ex integrante de la NSA William Binney. Y sus palabras hacen pensar que tal vez no se comprendió a tiempo lo que en su momento planteó Ray Bradbury: “No intento describir el futuro; intento prevenirlo”.


miércoles, 28 de marzo de 2012

No difundirán las cintas de la matanza de Francia

PARIS.- La cadena Al-Jazeera decidió ayer no difundir las imágenes de los siete asesinatos perpetrados por Mohammed Merah, enviadas ayer a la cadena de televisión, y ahora los servicios de inteligencia franceses creen que obtendrán una montaña de información sobre los interrogantes que quedaron sin respuesta después de la muerte del terrorista , el 22 del actual. Antes que nada, si ese islamista que se declaraba miembro de Al-Qaeda actuó solo o tuvo cómplices.
La sede parisina de la cadena qatarí recibió anteayer un paquete con una misiva y un pendrive con una copia de los videos filmados por Merah durante sus crímenes con una minicámara sujeta al pecho con un arnés. Las autoridades de Al-Jazeera entregaron de inmediato el material a la policía judicial, que autentificó el montaje, de 25 minutos. Ese video muestra parte de los asesinatos, acompañados de cánticos guerreros.
Los investigadores tienen la convicción de que Merah no envió ese material y buscan un eventual tercer cómplice, incluso por el robo de la moto que el islamista utilizó en la mayoría de los asesinatos. La policía sigue privilegiando la tesis de un acto aislado de Merah, con la eventual complicidad de un allegado, en particular su hermano Abdelkader, que, por el momento, es el único inculpado y encarcelado del caso.
El paquete enviado a Al-Jazeera llevaba un sello postal fechado el miércoles pasado. La policía trata de saber si fue enviado el martes por la noche por Merah antes de que la policía comenzara a vigilarlo o el miércoles por otra persona.
Un discreto dispositivo policial había sido montado, en efecto, alrededor del domicilio del islamista de 23 años, antes de que la unidad de elite del Raid interviniera en la noche del martes al miércoles.
"Como la carta fue enviada desde un pueblo lejos de Toulouse, es difícil que se trate de Merah", dicen fuentes policiales.
"En el video se ven todos los ataques de Toulouse y Montauban en orden cronológico: el asesinato del primer soldado, después el de otros tres militares y, en fin, el ataque en la escuela judía", indicó Zied Tarrouche, de Al-Jazeera. "Hay un montaje de cantos religiosos, lecturas y recitación de versículos coránicos. Al mostrar los disparos, en el momento de los asesinatos, se escuchan los gritos de las víctimas", detalló.
En cuanto al correo que acompaña el video, "está escrito en francés, con faltas de ortografía y de conjugación", dijo. "Son unas pocas palabras con la reivindicación de los atentados por parte de Al-Qaeda." Sin embargo, los investigadores piensan que ni la forma ni el fondo corresponden a una reivindicación típica de la red.
La existencia de esas imágenes desató una viva polémica nacional en torno de su difusión. En una intervención televisada, el presidente Nicolas Sarkozy solicitó que no fueran difundidas "bajo ningún pretexto", mientras que el Consejo Superior del Audiovisual (CSA) "invitó a todas las cadenas a no mostrar" ese material.
La familia de Jonathan Sandler, el profesor de religión asesinado junto a sus dos hijos de 4 y 5 años, lanzó un llamado a los medios para que no difundieran el video.
Latifa Ibn Ziaten, madre del paracaidista asesinado por Merah, imploró entre lágrimas a Al-Jazeera que no mostrara esas imágenes: "Es mi hijo quien murió, un joven de 30 años. Y lo quieren mostrar como si fuera un film. Por favor, no quiero ver algo así".
El candidato socialista a la presidencia François Hollande lanzó una advertencia aun más severa: "Al-Jazeera comprometería su presencia en Francia como cadena de información. No porque podríamos prohibirla, pero la CSA tendría que tomar serias decisiones. También debería hacerlo el Estado, en cuanto a su relación con Qatar".
Por la tarde, la cadena qatarí anunció que no difundiría el material.
Un tercer frente de polémica se abrió en las últimas horas cuando el padre del joven asesino afirmó su intención de demandar a Francia "por haber matado a su hijo" en vez de hacer todo lo posible para detenerlo con vida. "Voy a contratar a los abogados más importantes y trabajar el resto de mi vida para pagar las costas. Pero demandaré a Francia por haber asesinado a mi hijo", declaró Mohammed Benalel Merah.
El padre del joven islamista muerto, separado de su mujer desde 1994, vive actualmente en Argelia, donde administra una empresa de materiales de construcción. El hombre, sin embargo, "no mantenía muy buenas relaciones con sus hijos desde que partió de Francia después de la separación", según su tío Djamel Aziri..

El asesino de Toulouse, ¿un informante de la inteligencia francesa?

El asesino confeso de Toulouse, Mohamed Merah, abatido por la policía la semana pasada, podría haber actuado como informante de la 'CIA local', afirmó Ives Bonnet, ex jefe de los servicios de inteligencia de Francia.
"Era conocido por la Dirección Central de los Servicios Secretos (DCRI); no especialmente por ser un islamista, sino porque tenía un interlocutor en la Inteligencia", dejo Bonnet y agregó que  "tener a un interlocutor no es para nada una cosa inocente, no es una cosa insignificante".
La afirmación desató un gran escándalo, pero fue rechazada por el actual jefe de la DCRI, Bernard Squarcini, que explicó que Merah fue entrevistado por un agente local de inteligencia en noviembre de 2011, porque la agencia "quería recibir explicaciones acerca de su viaje a Afganistán".
"Como Merah afirmó que fue a Afganistán en 2010 y 2011 en calidad de turista, lo dejamos ir, pero lo pusimos en una lista de vigilancia", agregó  Squarcini y subrayó que el hombre no era "ni un confidente de la DCRI ni de otros servicios franceses o extranjeros".
Anteriormente, funcionarios franceses dijeron que "no había pruebas" que indicaran que Merah estaba vinculado a grupos terroristas o que el tiroteo, que le costó la vida a siete personas en Toulouse a principios de este mes, fuera ordenado por Al Qaeda.
La DCRI "sigue a muchas personas que están involucradas en el islamismo radical", dijo a su turno el ministro del Interior francés, Claude Geant, en defensa de los agencias de la inteligencia. "No se puede llevar a alguien ante la justicia solo por su manera de expresar ideas y opiniones salafistas", agregó.
Merah atacó el pasado 19 de marzo una escuela judía en Toulouse, donde mató a cuatro personas, entre ellas tres niños. Días antes había asesinado a tres militares.
El presidente de Francia Nicolas Sarkozy afirmó que su país apagará la señal de cualquier canal que emita el vídeo de la masacre de Toulouse. Anteriormente, pidió a los medios no difundir las imágenes por respeto a la memoria de los fallecidos

Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/internacional/issue_38019.html

El Gobierno garantiza que el CNI entregará a la justicia información sobre Ternera

La portavoz del Gobierno y directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Soraya Sáenz de Santamaría, ha garantizado este viernes que los servicios de inteligencia entregarán a la justicia toda la información que dispongan sobre el etarra Josu Ternera si así se lo reclaman.
   En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría ha asegurado que todas las administraciones colaboran con la administración de justicia y así lo hará también si la Audiencia Nacional pide al CNI datos sobre Ternera, en busca y captura desde 2002.
   Este viernes, Rosa María Alcaraz, madre de dos gemelas fallecidas en el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza y hermana de otro fallecido, ha hecho pública una carta dirigida a la vicepresidenta en la que le pide que se vuelva a buscar a Josu Ternera, considerado el autor intelectual del atentado de Zaragoza.
   En la misiva, la hermana de Francisco José Alcaraz, el que fuera presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), relata la experiencia de perder a su hermano y sus dos hijas de tan sólo tres años y recuerda que durante la última década sus abogados han intentado en numerosas ocasiones "sin éxito alguno" que la fiscalía de la Audiencia Nacional pusiese de nuevo en marcha la búsqueda de Josu Ternera.
   "Señora vicepresidenta, me dirijo a usted por ser la máxima responsable del CNI y estar en sus manos que estos cuerpos de acreditada profesionalidad pongan a disposición de la Audiencia Nacional la información del paradero de Josu Ternera, ya que jamás se han desmentido las informaciones que revelan que este individuo está controlado por el CNI, así como las reuniones mantenidas entre varios dirigentes políticos y este asesino", sostiene.

Inteligencia de EE.UU. ahora retendrá información sin restricciones

Nuevas reglas en la administración de Barack Obama permitirán que el Centro Nacional Antiterrorista y otras agencias de inteligencia recolecten información de los ciudadanos, sean o no sospechosos de estar relacionados al terrorismo, según un reporte de The Huffington Post .
La decisión fue tomada por el gobierno luego de finalizar una investigación sobre el fallido atentado terrorista del 2009 , en el que hombre nigeriano intentó activar un explosivo en un vuelo comercial que se dirigía a Detroit.
“Luego del fallido ataque terrorista en diciembre de 2009, representantes de la comunidad antiterrorista concluyeron que es crucial para el NCTC obtener una variedad de bases de datos de diversas agencias que contienen información sobre terrorismo”, dijo James Clapper, Director de la Oficina Nacional de Inteligencia.
Hasta hoy en día, el NCTC se había visto obligado a destruir la información retenida de aquellos ciudadanos que no tenían ninguna conexión con actos o movimientos terroristas. Bajo esta nueva norma, las agencias de inteligencia podrán retener datos privados de los norteamericanos hasta por cinco años.
Primeros temores
Marc Rotenberg, director de la asociación EPIC (_Electronic Privacy Information Center_), teme que el programa Total Information Awareness (TIA) reaparezca, luego de haber sido desactivado en el 2003 por inquietudes sobre invasión a la privacidad. El TIA, al igual que el NCTC, surgió por iniciativa del Pentágono luego de los ataques del 11 de setiembre del 2001.
“Este nuevo protocolo contraviene la Ley Federal de Privacidad”, dijo Rotenberg el jueves. Sin embargo, el Gobierno norteamericano aseguró que estas nuevas normas también otorgan sólidas garantías para la proteger la privacidad y libertades civiles.
Antes de que el NCTC recolecte cualquier información de otra agencia gubernamental, habrá una revisión de alto nivel para asegurar que haya una gran probabilidad de “contenido relevante relacionado al terrorismo”, afirmó Alexander Joel, representante de protección de las libertades civiles ante la Dirección Nacional de Inteligencia.




lunes, 26 de marzo de 2012

El servicio secreto entra en la 'guerra económica'


Entrada Principal de LA Casa

Vestíbulo del edificio del Centro Nacional de Inteligencia, en la carretera de A Coruña, a las afueras de Madrid / GORKA LEJARCEGI
 “Los servicios tienen acumulado un importante know how [saber hacer] y una experiencia que en algunos casos puede transmitirse con éxito a las empresas”, señaló el director del CNI, Félix Sanz Roldán, en una charla restringida a empresarios y al cuerpo diplomático. Sanz Roldán lleva tiempo insistiendo en la necesidad de potenciar la formación y creación de analistas y empresas de inteligencia competitiva e invitando expresamente al empresariado a servirse del CNI. “Es difícil encontrar en cualquier ámbito nacional una institución más discreta que la nuestra; estamos acostumbrados a manejar información delicada”, enfatiza en sus conferencias. El Centro Nacional de Inteligencia, que ya ha constituido una cátedra y un instituto para la inteligencia competitiva en las Universidades Juan Carlos I y Carlos III de Madrid, propone que el órgano de coordinación a crear dependa de la vicepresidencia del Gobierno o del ministro de Economía.
La identificación automática entre seguridad nacional y fuerza militar quedó deshecha a principios de los noventa con la implosión de la Unión Soviética y la llegada de la globalización. Puede decirse que, acabada la guerra fría, los servicios secretos occidentales tiraron sus diccionarios de ruso y se abonaron a la prensa color salmón y al principio de que la economía constituye un elemento fundamental de la seguridad. Esa convicción, asimilada también por la diplomacia y la política exterior, ha ido acentuándose en los últimos tiempos con el desarrollo vertiginoso de las nuevas tecnologías de la información. Ahora más que nunca, la economía es el territorio en el que se dilucida la influencia y el poder de las naciones. Es como si las antiguas competiciones y disputas entre países y bloques encontraran ahí el espacio simbólico.
En qué proyecto trabaja la competencia, cómo hacerse con la posición dominante en ese mercado, quiénes se llevarán el gran contrato, a qué empresas benefician y a cuáles perjudican semejantes decisiones, qué tipo de persona es la que tendrá la última palabra en la adjudicación, qué socios serían los más adecuados para esa fusión o esa alianza empresarial, a qué responde, cómo nos repercutirá, ese movimiento de capital. Estas son el tipo de cuestiones que las miles de empresas de inteligencia económica o inteligencia competitiva tratan de dar respuesta en el mundo. Pese a los trabajos del ICEX, de las cámaras de comercio, del Banco de España y de otras áreas de la Administración, nuestro país está en mantillas en este campo, y eso que, como se subraya en un estudio de la Agencia de Innovación de Bizkaia (BAI), la información ha adquirido un valor estratégico determinante y las empresas de las economías más avanzadas son las que han apostado con mayor decisión por la inteligencia competitiva.
"Tenemos acumulada una importante experiencia que puede transmitirse con éxito a las empresas", afirma Sanz Roldán 
“El análisis es clave para poder prever y anticiparse a lo que pueda pasar. La subida del precio del petróleo y de otras materias energéticas, por ejemplo, puede afectarnos mucho. Por eso hay que estar en la red mundial de inteligencia competitiva, para seguir los movimientos de la economía global, no llevarnos grandes sustos y llegar bien preparados a las reuniones del G-20”, apunta Javier Solana, ex secretario general de la OTAN y ex alto representante del Consejo europeo para la política exterior. Cuatro veces ministro en los Gobiernos de Felipe González, Solana es el principal artífice de la Estrategia Española de Seguridad (EES) recientemente elaborada en la que se incluye el proyecto de Sistema de Inteligencia Económica. “Mucho de lo que ocurre en el campo de la información económica es transparente, pero no todo. Hay círculos que se procuran una información más sofisticada, y puesto que otros lo hacen, nosotros también deberíamos hacerlo”, indica.
Aunque el espionaje económico es una vieja historia —el Gobierno de Felipe II ya contaba con algo parecido a un servicio de estas características—, las sociedades modernas se enfrentan a un fenómeno nuevo de competitividad informativa económica creciente. “Hay una guerra económica permanente no declarada porque en el mundo de la competencia económica y comercial las relaciones entre empresas y Estados no son precisamente versallescas. Chinos y rusos destacan por su agresividad, pero no son los únicos que participan en la brutal pelea por hacerse con los mercados; todas las potencias consagradas o emergentes están ahí”, afirma José Luis de la Fuente O’Connor, responsable de la Oficina de Vigilancia e Inteligencia Tecnológica de Iberdrola y presidente de la Asociación Española para la Promoción de la Inteligencia Competitiva (Asepic). Sin embargo, sigue siendo una cuestión casi tabú de la que se habla mucho (puertas adentro) y se cuenta poco.
A propósito del caso de espionaje del prototipo de coche eléctrico denunciado falsamente por Renault, el presidente de la Academia Francesa de la Inteligencia Económica, Alain Juillet, ya mostró su extrañeza de que un hecho semejante hubiera salido a la luz habida cuenta de que este tipo de asuntos acostumbran a saldarse en la penumbra del discreto arreglo entre las partes. Alain Juillet venía a decir que los episodios que afloran a la opinión pública —el del ingeniero López de Arriortúa con la General Motors ha sido de los más notorios— apenas son la punta del iceberg de la batalla encubierta que se libra a diario, a veces con aires detectivescos y novelescos, pero por lo general de forma mucho más prosaica. Según el analista Jean-Marie Allin, los datos aprovechables pueden clasificarse como “información abierta” (la que se halla al alcance en periódicos, publicaciones y bancos de datos), la “información gris” (de dominio no público, pero accesible a través de círculos internos o publicaciones restringidas) y la “información oscura” (la obtenida de forma ilegal por el espionaje, la piratería, el robo).
Pese a que la mayor parte de los datos se encuentran hoy a la vista —se calcula que hasta el 70%—, la cuestión capital reside hoy en separar el grano de la paja, en espigar la ingente información disponible para seleccionar lo importante e interpretarlo adecuadamente, ya que la inteligencia económica es lo contrario a la acumulación de datos propia de la era digital. “En la era de la información, todo el mundo sabe lo que está pasando, pero muy pocos entienden lo que significa”, es un aserto al que el director del CNI, Félix Sanz Roldán, recurre con frecuencia en sus exposiciones.
El sistema podría ofrecer a Telefónica en China un servicio para blindar a la empresa contra el espionaje tecnológico
Con sus limitaciones, todas las grandes compañías globalizadas procuran disponer y analizar los datos a su alcance de cara a elaborar los planes más adecuados a sus intereses. El procesamiento inteligente de la información disponible ha estado bien presente, por ejemplo, en la estrategia que ha permitido al consorcio español hacerse con el contrato del tren AVE a La Meca y que incluyó las gestiones personales del Rey Juan Carlos ante su homólogo saudí en los momentos en los que las presiones francesas arreciaban. “A menudo, muchas de las empresas exportadoras que no pueden disponer de departamentos o células de inteligencia propios necesitan contratar a empresas especializadas o contar con la inteligencia del Estado. Lo ideal es que las dos opciones sean posibles”, apunta José Luis de la Fuente O’Connor. “Estamos en desventaja competitiva respecto a otras marcas-país. Debemos relanzar y dar fluidez a la relación informativa pública-privada no solo para defender a las grandes compañías, sino también para conseguir que nuestras pymes, que suponen el 95% de nuestras empresas, puedan dar el paso de la internacionalización”, plantea Juan Antonio Gómez Bule, presidente del consejo asesor de S21SEC, compañía experta en seguridad digital.
Al Estado moderno se le requiere hoy con mayor énfasis para que asegure la defensa del interés nacional por medio de una estrategia internacional, que utilice su capacidad de reunir y procesar información para poder anticiparse a los cambios y aportar una posición ventajosa a las empresas, al tiempo que las protege del espionaje industrial y tecnológico. Y es que después de lo que ha pasado con las subprime y la crisis mundial, no es fácil creer en la teoría de la autorregulación automática del sistema. Se diría que la economía global se ha hecho demasiado vital para la supervivencia como para dejarla al albur del juego de los mercados financieros globalizados, a la acción de los oportunistas y especuladores internacionales, los intoxicadores, los espías y los sobornadores que exploran con lupa y explotan los puntos débiles de las personas y organismos decisivos en las grandes operaciones.
“La mundialización no es un mercado libre. Vivimos en un mundo de Estados-nación con muy diferentes poderes y capacidades de protección. Esa asimetría es la realidad, y conviene no confundir retórica y realidad. Hablamos de la inteligencia competitiva como un medio de proteger la economía, pero al proteger la economía protegemos a la sociedad. La protección de la gente, que no el proteccionismo, es un deber del Estado, así que la cuestión no puede ser optar entre la protección y el liberalismo porque necesitamos tener un nivel adecuado de ambas cosas. Como todavía no hemos construido la solidaridad interna europea, vivimos una situación de fragilidad tal que nuestros Estados nación solo pueden dar una protección relativa”. Son palabras del economista y pensador Jean-Paul Fitoussi, autor, junto al también intelectual francés Pierre Rosanvallon, del libro La nueva era de las desigualdades.
Como comprueba amargamente la España zarandeada por los mercados, presa de movimientos especulativos, obligada a seguir los diktak de las recetas exteriores, los Estados pueden en efecto verse impotentes ante movimientos económico-financieros y actuaciones desestabilizadoras que provienen de la globalización. Conocer de antemano la prima de riesgo es algo que queda fuera del alcance del mejor servicio de inteligencia, pero ¿qué no habría dado la anterior ministra de Economía, Elena Salgado, por haber podido prever los ataques a la deuda soberana? ¿La crisis misma y su doble impacto en España no se podían haber detectado antes? Hay que suponer que los informes que el CNI realizó estos meses atrás para la ministra Salgado no debieron ayudarle gran cosa, y eso que el Centro Nacional de Inteligencia tiene por ley (noviembre de 2002) la misión de “obtener, evaluar e interpretar información y difundir la inteligencia necesaria para proteger y promover los intereses económicos industriales, comerciales y estratégicos de España, pudiendo actuar dentro y fuera del territorio nacional”.
La ley encomienda asimismo al CNI la tarea de “prevenir, detectar, posibilitar la neutralización de aquellas actividades de servicios extranjeros, grupos o personas que pongan en riesgo, amenacen o atenten contra los intereses económicos nacionales”, pero fuera de eso se ignora cuáles son las líneas de actuación del espionaje español en estas materias. Las intervenciones concretas del CNI en la esfera económica quedan detalladas en la denominada Directiva de Inteligencia, un documento secreto restringido a muy pocas personas en el que se da cuenta anual del grado de cumplimiento de los objetivos establecidos por el propio Ejecutivo.
Ahora, animado por la perspectiva del final de la actividad de ETA, el CNI cree llegado el momento de ir más lejos y formar un Sistema de Inteligencia Económica que coordine el conjunto de acciones y políticas empresariales, gubernamentales y de los propios servicios de búsqueda, tratamiento y distribución de la información útil. Aunque las escasas referencias existentes se sirven de las formulaciones genéricas —“la misión de analizar y facilitar información económica, financiera y empresarial estratégica relevante, oportuna y útil para apoyar la acción del Estado y una mejor toma de decisiones”—, ese nuevo organismo tendría entre sus prioridades favorecer la implantación y defensa de las empresas españolas en el exterior.
A título de ejemplo, se supone que el sistema podría ofrecer a Telefónica en China un servicio de contrainteligencia que le blindara contra las acciones de espionaje tecnológico, y quizá también explicar por qué España ha quedado postergada comercialmente en su antigua colonia de Guinea Ecuatorial mientras EE UU, Francia, China, Italia y Canadá multiplican allí sus negocios. “La amistad no existe en la lucha por la competitividad y la supervivencia económica. Debemos dejar de ser ingenuos: hay que llevar a la opinión pública la conciencia de que hay información estratégica relevante para nuestra economía y nuestro tejido productivo que debemos proteger a ultranza. El número de empresas que compiten por precio sin problemas tiende a disminuir porque cada vez se copia más, y eso obliga a innovar continuamente”, subraya José Luis de la Fuente.
En la circular administrativa interna que dictó el pasado 15 de septiembre, el primer ministro francés, François Fillon, definió la inteligencia económica como la tarea de reunir, analizar, valorar, difundir y proteger la información económica estratégica a fin de reforzar la competitividad de un Estado, una empresa o un centro de investigación. “Facilitar la toma de decisiones de los responsables públicos, desarrollar la influencia internacional de Francia, sostener la competitividad empresarial y la transferencia de tecnología priorizando el interés de las empresas francesas y europeas, y garantizar la seguridad económica de los centros de investigación” constituyen los grandes ejes que París asigna a inteligencia económica. “El Estado debe disponer de herramientas de vigilancia y redes humanas de información sobre la evolución económica de los grandes intereses y los riesgos y amenazas que pesan sobre las empresas y los centros de investigación, particularmente en los sectores económicos prioritarios”, reza la circular.
Son funciones y objetivos, ya convencionales, aunque los modelos difieren notablemente de un país a otro. Así, Japón, pionero junto a Suecia en inteligencia competitiva, tiene un sistema bastante centralizado, al igual que Francia, Israel, Canadá y Corea, pero al mismo tiempo es de naturaleza mixta pública-privada como el de Alemania, Reino Unido y la propia Francia. Todos ellos, particularmente EE UU y China, cuentan con empresas de inteligencia económica que en mayor o menor grado se apoyan en la Administración a la hora de recabar datos y análisis. Por lo visto, la colaboración con los servicios secretos suscita en el empresariado español no pocas reticencias. Es lo que cabe deducir de las propias palabras de Félix Sanz Roldán. “El CNI está más capacitado que ningún otro servicio secreto del mundo para trabajar dentro de la ley porque el 99,99% de nuestras actividades se llevan a cabo sin conculcar norma alguna. No queremos tener un papel protagonista, ni llevar la voz cantante en el Sistema de Inteligencia Económica. Nuestra tarea debe consistir en conectar a los que saben con los que deben saber”, ha indicado en una de sus charlas a empresarios.
Aunque la propuesta que el CNI entregó a la Presidencia del Gobierno del anterior Ejecutivo no se ha desvelado, ese sistema de coordinación y tratamiento de información a crear sería, según Sanz Roldán, “un órgano de inteligencia con mucha presencia exterior, no demasiado grande, ni muy pequeño, de geometría variable, de forma que pueda incorporar a especialistas en función de los asuntos a tratar”. Según el profesor De la Fuente, “la opinión pública debe asumir cuanto antes la cruda realidad de que nos jugamos nuestra calidad de vida y nuestros empleos en la competitividad a escala global de nuestras empresa
      

domingo, 11 de marzo de 2012

El pasado 22 de febrero el Director del CNI impartió una conferencia en el CESEDEN



El pasado día 22 de febrero de 2012, a las 18.00  tuvo lugar en el Aula Magna del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, la conferencia "Los servicios de Inteligencia en España" que fue impartida por  D. Félix Sanz Roldán, General de Ejército, Secretario de Estado Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Esta conferencia está enmarcada dentro del  Programa de Conferencias del Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional para el año 2012, correspondiente a la Cátedra Marqués de Santa Cruz de Marcenado (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional - Fundación Sagardoy). 
El acto estuvo presidido por el General de División del Ejército del Aire D. Tomas Ramos Gil de Avalle, director accidental del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, que fue quien hizo la presentación del conferenciante D. Félix Sanz Roldán.

Durante su exposición el conferenciante se centró en la importancia de contar con una cultura de inteligencia en España, como soporte al eficaz funcionamiento de la Comunidad de Inteligencia española. Se entiende por cultura de inteligencia el conjunto de conocimiento que la sociedad debe tener sobre la necesidad, función y finalidad de un Servicio de Inteligencia, de manera que perciba como propias las cuestiones relacionadas con su seguridad, libertad y defensa de sus intereses.

Tras un interesante turno de preguntas se sirvió un vino español en el comedor Cristóbal Colón del centro.

martes, 28 de febrero de 2012

Los servicios secretos rusos frustran un complot para asesinar a Putin

En el escondite de los detenidos se han encontrado vídeos con itinerarios de la comitiva de Putin en Moscú y el atentado se haría con minas antivehículos, según informa la cadena de televisión RT.

http://www.youtube.com/watch?v=5FTKIdUHTRU&feature=player_embedded



La televisión del Gobierno de Rusia ha informado, este lunes, que los servicios de inteligencia de Rusia y Ucrania han frustrado un complot para asesinar a Vladimir Putin, primer ministro ruso y favorito en las elecciones presidenciales que se celebran este domingo.
El informe de los servicios de inteligencia han recogido que uno de los sospechosos, identificado como Adam Osmayev, de origen checheno y en busca y captura internacional, ha confesado la trama que planeaban. La policía ha detenido a dos personas que estaban preparando el atentado en la ciudad ucraniana de Odesa.
Según la RT, en el escondite de los detenidos se han encontrado vídeos con itinerarios de la comitiva de Putin en Moscú y el atentado se haría con minas antivehículos. Doku Umarov, líder checheno, podría estar detrás de la organización del hipotético atentado.
Es una estrategia electoral
Los sectores críticos a Putin han valorado esta detención como una estrategia electoral, haciendo pública la operación a solo unos días de las elecciones, pese a que las detenciones se llevaron a cabo a primeros de mes de febrero, y han acusado a los servicios de inteligencia de inventarse el supuesto complot.
Así, Yevgeniya Chirikova ha señalado a The Guardian que la trama era “parte de una campaña electoral, [...] para llamar la atención y sostener que hay una amenaza en todas partes”. “Es un espectáculo”, ha añadido una de las activistas contra Putin más famosas en Rusia.
Tras la última elección presidencial, en marzo de 2008, un periódico ruso informó (sin citar fuentes) de que los servicios de seguridad del país habían desbaratado un complot para asesinar a Putin el mismo día de las elecciones.  Por lo que lo sucedido en 2012 no sería una novedad.

lunes, 27 de febrero de 2012

Hoy WikiLeaks empieza a publicar Los archivos de la Inteligencia Global




Los emails abarcan desde el mes de Julio de 2004 hasta finales de Diciembre del 2011. Revelan las tareas internas de una compañía que lidera la publicación sobre Inteligencia, pero ofrece servicios confidenciales de inteligencia a grandes corporaciones, como por ejemplo Bhopal  Dow  Chemical Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon así como agencias gubernamentales, incluído el Departamento de Seguridad de la Patria de los EEUU, el Cuerpo de Marines de los EEUU y la Agencia de Inteligencia para la Defensa de los EEUU. Los emails muestran la red de informantes de Stratfor, su estructura de pagos externos, sus técnicas de blanqueo de pagos y métodos psicológicos.

El material contiene información privilegiada sobre los ataques perpretados por el gobierno de EEUU contra Julian Assange y WikiLeaks y los intentos de Stratfor de subvertir a WikiLeaks. Hay más de 4.000 emails mencionando a WikiLeaks o Julian Assange. Los emails también exponen la puerta giratoria que opera en las compañias privadas de servicios de inteligencia en los Estados Unidos. Fuentes gubernamentales y diplomáticas alrededor del mundo ofrecen a Stratfor conocimiento novedoso sobre sus políticas globales y eventos a cambio de dinero. Los Archivos de la Inteligencia Global exponen cómo Stratfor ha reclutado una red global de informantes que son pagados a través de cuentas bancarias en Suiza y a través de tarjetas de crédito prepago. Stratfor tiene una mezcla de informantes encubiertos y abiertos, que incluyen a empleados públicos, personal de embajadas y periodistas de todo el mundo.
 
Al igual que los cables diplomáticos de Wikileaks, gran parte del  significado de los mensajes de correo electrónico se dará a conocer en  las próximas semanas, pues nuestra coalición y la búsqueda del público a  través de ellos, irá descubriendo conexiones.
 
Hoy WikiLeaks empieza a publicar Los archivos de la Inteligencia Global – más de cinco millones de emails de la compañía de “Inteligencia Global” ubicada en Texas. Los emails abarcan desde el mes de Julio de 2004 hasta finales de Diciembre del 2011. Revelan las tareas internas de una compañía que lidera la publicación sobre Inteligencia, pero ofrece servicios confidenciales de inteligencia a grandes corporaciones, como por ejemplo Bhopal  Dow  Chemical Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon así como agencias gubernamentales, incluído el Departamento de Seguridad de la Patria de los EEUU, el Cuerpo de Marines de los EEUU y la Agencia de Inteligencia para la Defensa de los EEUU. Los emails muestran la red de informantes de Stratfor, su estructura de pagos externos, sus técnicas de blanqueo de pagos y métodos psicológicos.
 
El material contiene información privilegiada sobre los ataques perpretados por el gobierno de EEUU contra Julian Assange y WikiLeaks y los intentos de Stratfor de subvertir a WikiLeaks. Hay más de 4.000 emails mencionando a WikiLeaks o Julian Assange. Los emails también exponen la puerta giratoria que opera en las compañias privadas de servicios de inteligencia en los Estados Unidos. Fuentes gubernamentales y diplomáticas alrededor del mundo ofrecen a Stratfor conocimiento novedoso sobre sus políticas globales y eventos a cambio de dinero. Los Archivos de la Inteligencia Global exponen cómo Stratfor ha reclutado una red global de informantes que son pagados a través de cuentas bancarias en Suiza y a través de tarjetas de crédito prepago. Stratfor tiene una mezcla de informantes encubiertos y abiertos, que incluyen a empleados públicos, personal de embajadas y periodistas de todo el mundo.
 
Al igual que los cables diplomáticos de Wikileaks, gran parte del  significado de los mensajes de correo electrónico se dará a conocer en  las próximas semanas, pues nuestra coalición y la búsqueda del público a  través de ellos, irá descubriendo conexiones.

WikiLeaks publica más de 5 millones de emails de servicios de Inteligencia








Publica e-mails de Stratfor Global Intelligence, una empresa privada de seguridad
Sus clientes eran servicios secretos, embajadas internacionales y multinacionales

WikiLeaks ha publicado más de cinco millones de correos electrónicos de Stratfor, una compañía que se dedica a suministrar servicios de Inteligencia a otras compañías, a agencias gubernamentales y a varias instituciones estadounidenses, según ha anunciado a través de su página web. Los correos electrónicos están fechados entre julio de 2004 y diciembre de 2011 y, al parecer, revelan los "trabajos internos" de Stratfor (como sus "métodos psicológicos"), su estructura de pagos, sus técnicas de blanqueo de dinero y su red de informadores.

Lo que tenemos es una empresa privada de Inteligencia dependiendo del Gobierno de Estados Unidos, agencias extranjeras de cuestionable reputación y periodistas", ha dicho a Reuters el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
Entre otros, Stratfor presta sus servicios a las empresas Dow Chemical, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon, así como al Departamento de Seguridad Nacional, a los Marines y a la Agencia de Inteligencia Militar de Estados Unidos.
En opinión, de Assange, "lo más preocupante es que el objetivo de este análisis son, entre otros, organizaciones humanitarias que luchan por una causa justa".
El fundador y director ejecutivo de Stratfor, George Friedman, advirtió el pasado 11 de enero de que los correos electrónicos habían sido robados, al tiempo que adelantó de que "aquellos que busquen pruebas de una gran conspiración se sentirán decepcionados".
"Dios sabe que un centenar de empleados escribiendo correos electrónicos interminables podrían decir cosas vergonzosas, estúpidas o que puedan ser malinterpretadas", indicó, según informa la agencia de noticias británica.
Aunque la fuente de la filtración se desconoce, esta publicación se produce apenas dos meses después de que el servidor de Stratfor fuera atacado por supuestos miembros del grupo de 'hackers' Anonymous.
Tras el ataque, los datos de las tarjetas de crédito de más de 30.000 suscriptores de Stratfor fueron publicados en Internet, incluidos los del ex secretario de Estado y el ex vicepresidente de Estados Unidos Henry Kissinger y Dan Quayle, respectivamente
WikiLeaks ha publicado cientos de miles de documentos clasificados sobre las guerras de Irak y Afganistán, así como de cables diplomáticos del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Actualmente, Assange está detenido en Reino Unido a la espera de ser extraditado a Suecia, donde está acusado de delitos sexuales. No obstante, él argumenta que se trata de un juicio político orquestado por Estados Unidos.

lunes, 20 de febrero de 2012

Un dominicano escribe una novela sobre planes de Al Qaeda de atentar en España


 
 
 
 
La obra se llama "El regreso de Al Andalus" y en ella se narran las aventuras del agente Stan Cooper, un exmiembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que abandona los servicios secretos españoles y se integra en el británico MI6 para investigar las actividades de la organización terrorista.

Cooper descubre que los terroristas cuentan con la colaboración de dos científicos españoles de origen árabe que han logrado fabricar potentes explosivos a partir de partículas de antimateria y se adentra en las redes de la organización para averiguar sus planes.

"Es un thriller frenético, contado minuto a minuto", explicó a Efe Agramonte, afincado en España, y agregó que al escribir esta novela no
solo ha querido plasmar los terribles propósitos del terrorismo más radical, sino también la realidad del islamismo más moderado, representado en el libro por una tranquila familia musulmana.

"Creo que las autorid
ades y los españoles no saben distinguir entre una acción radical y una acción normal de carácter religioso. Lo que quiero es abrir un poco la lógica de la lectura sobre esto", dijo.

Y esto, en su opinión, no sólo ocurre entre los españoles, sino también entre el conjunto de los europeos y los estadounidenses. "Tenemos que entender el mundo árabe", apostilló.

Agramonte se mostró satisfecho de este trabajo, que consideró "provocador" y defendió la originalidad del mismo, pues en su opinión, no hay otro autor latinoamericano que haya escrito un "thriller" de estas características.

La novela, de 493 páginas, editada en Estados Unidos por Palibrio, fue escrita en Madrid, donde reside desde 2009 el autor, quien decidió instalarse en esa ciudad al sentirse amenazado tras la publicación de su obra anterior, "El sacerdote inglés", que denuncia las condiciones de esclavitud de los cortadores de caña de azúcar en la República Dominicana.

jueves, 19 de enero de 2012

Irán: agencias de Inteligencia occidentales hacen de enlace con terroristas

  El parlamentario y miembro del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior de Irán Heshmatollah Falahapisheh ha afirmado que ciertas agencias de Inteligencia occidentales actúan de enlace para organizaciones terroristas y otras organizaciones internacionales que trabajan contra Teherán.    "Ciertas agencias de Inteligencia occidentales como la CIA actúan de intermediarias entre las organizaciones internacionales y los terroristas", ha explicado.
   "El asesinato de científicos iraníes se ha convertido en una estrategia para los enemigos y se han llevado a cabo más de 200 operaciones terroristas contra Irán", ha dicho Falahapisheh, tal y como recoge la cadena de televisión iraní Press TV.
   Falahatpisheh se refería así al asesinato del científico nuclear Mostafá Ahmadi Roshan el pasado 11 de enero tras explotar una bomba lapa adherida a los bajos de su coche en una plaza situada en el norte de la capital de Irán, Teherán.
   En noviembre de 2011, varios precandidatos presidenciales apostaron por llevar a cabo operaciones encubiertas contra Irán entre las que se encontrarían el asesinato de científicos o incluso el inicio de una campaña militar, además del sabotaje del programa nuclear del país.
   La explosión que acabó con la vida de Roshan tuvo lugar en el segundo aniversario del asesinato del científico nuclear Majid Shahriari, ocurrido el 11 de enero de 2010.
   Este último atentado sigue un método similar a los ataques con bomba de 2010 contra el entonces profesor universitario Fereidoun Abbassi Davani, a día de hoy secretario general de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI) y su colega Shahriari. Otro profesor universitario y científico nuclear, Masoud Alí Mohammadi, fue asesinado en un ataque terrorista con bomba en Teherán en enero de 2010.
   En base a esas similitudes, el Gobierno iraní acusó a Israel de haber perpetrado el atentado terrorista que ha acabado con la vida de un joven científico nuclear que participaba en el ambicioso programa atómico del país persa.
   Además, irán culpó a los servicios de Inteligencia británicos y estadounidenses de haber perpetrado anteriores atentados que han acabado con la vida de científicos nucleares con el objetivo de eliminar a figuras clave de su programa atómico. Tanto Israel como Estados Unidos han rechazado las acusaciones iraníes.
   De hecho, la Casa Blanca negó que el Gobierno estadounidense esté implicado en el ataque y el Departamento de Estado ha condenado el atentado. "Estados Unidos no tiene nada que ver con esto absolutamente", afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, que condenó "enérgicamente" el atentado.

DIMITE LA JEFA DE LOS SERVICIOS SECRETOS NORUEGOS

La jefa de los servicios de inteligencia de la Policía noruega (PST), Janne Kristiansen, dimitió hoy por una posible violación de la confidencialidad al hacer pública información clasificada. Los hechos se produjeron ayer durante su comparecencia en la audiencia organizada por el comité parlamentario sobre los atentados del pasado 22 de julio, en la que "se expresó de un modo que puede entenderse como una posible ruptura de la confidencialidad", señaló el Ministerio de Justicia noruego en un comunicado.
La ministra de Justicia, Grete Faremo, resaltó hoy en rueda de prensa que por el momento no se había constatado ninguna violación de la ley, aunque calificó el caso de "muy grave".
Faremo no quiso especificar qué declaraciones de Kristiansen supusieron una posible violación de la confidencialidad, pero varios medios digitales noruegos coincidieron en señalar que fue una respuesta a una pregunta del diputado socialista Akhtar Chaudhry.
En ella reveló que los servicios de inteligencia de la Defensa noruega operan en Pakistán.
"En primer lugar quiere resaltar una cosa, que en Pakistán no sólo tenemos a la inteligencia de Defensa, sino también un contacto policial en Islamabad", afirmó ayer Kristiansen en el Parlamento.
Faremo aseguró que fue ella misma la que tomó la iniciativa de estudiar el caso y que después de consultarlo con Kristiansen, ésta decidió presentar la dimisión, de carácter inmediato.
Kristiansen ya había sido muy criticada en los últimos meses por los fallos de comunicación cometidos por el PST y por ella misma tras los atentados de julio, en los que el ultraderechista Anders Behring Breivik mató a 77 personas.
En una comparecencia forzada por su superiora hace un mes, Kristiansen lamentó las informaciones confusas o erróneas difundidas en su momento, que atribuyó a la situación excepcional por la que pasó Noruega, y aunque pidió disculpas públicas, reiteró su voluntad de seguir en el cargo, pese a las críticas de la oposición.
Su puesto lo ocupará de forma provisional Roger Berg, que está ahora ejercía de número dos del PST.